La zeolita es un mineral natural, un silicato de origen volcánico, y constituye un auténtico remedio milagroso de la naturaleza.
Gracias a su inmensa superficie específica (hasta 600 m²/g) y a su capacidad única para fijar cationes, es capaz de adsorber determinadas sustancias y, por lo tanto, de almacenarlas.
El contenido de clinoptilolita en la zeolita es clave para su calidad superior.